PIEDRA NEGRA

PROYECTO: WIDOARQUITECTOS

Piedra Negra no se posa sobre el territorio: emerge de él. En el centro, una masa oscura y ancestral resguarda una energía silenciosa, como si siempre hubiera estado ahí, esperando ser habitada. La arquitectura no la contiene, la rodea; no la explica, la escucha.

Casa Piedra Negra se concibe como un diálogo brutalista y tectónico con su entorno. La propuesta encuentra su génesis y eje rector absoluto en una preexistencia ineludible: un imponente montículo de piedra negra situado en el corazón del terreno. El terreno tiene una superficie de 1,277 m2. El proyecto se desarrolla en un área de 357 m2.

Entre arcos, sombras y fragmentos de luz, el espacio se construye como un ritual de aproximación. La piedra se convierte en umbral, en altar, en vacío cargado de significado. Todo se ordena a su alrededor, como si cada muro, cada apertura, respondiera a una fuerza invisible que guía el recorrido.

Piedra Negra es un refugio, pero también una pausa. Un lugar donde lo construido se disuelve lentamente, y lo místico siempre presente se vuelve visible.